La salud buco-dental es muy importante. Según la Organización Mundial de la Salud, se puede definir como la ausencia de dolor orofacial crónico, llagas, enfermedades periodontales (encías), etc. Es decir, la salud buco-dental es vivir sin molestia alguna ni enfermedades o trastornos que afecten a la cavidad bucal, por ello el irrigador dental va a ser nuestro mejor aliado.

Y es que los síntomas de algunas de las enfermedades más importantes como cáncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes o enfermedades respiratorias crónicas, se pueden manifestar a través de nuestra salud dental. Por eso es tan importante mantener una boca sana y cuidar mucho la higiene bucal. Normalmente usamos el cepillo de dientes, el hilo dental, el enjuague bucal y las visitas ocasionales al dentista. Pero, a veces, eso no es suficiente y por eso se comienza a extender el uso de irrigadores bucales o irrigador y cepillo dental.

Marcas de Irrigadores bucales

 

¿Qué es un irrigador dental?

Un irrigador dental es un aparato para limpiar los dientes que nos ayuda a mejorar nuestra higiene bucal, consiste en una ducha bucal mediante un chorro de agua a presión que dirigimos a nuestros dientes y encías. Es cada vez más habitual hablar con personas que utilizan irrigadores dentales o bucales para gozar de una salud dental óptima.

Una sonrisa bonita, unos dientes blancos, un aliento fresco, una boca impecable y libre de infecciones, una buena imagen, una buena primera impresión… ¿Quién no ha soñado con ello? Seguramente tú también, pero sólo con el cepillado y el hilo dental no es suficiente. Es verdad que ser constante y cepillarse los dientes tras cada comida es algo imprescindible para gozar de una buena salud bucal, pero debemos complementar nuestra limpieza diaria con un limpiador dental, aparato fabricado específicamente para garantizar un cuidado óptimo de nuestra boca. Con un irrigador bucal, tenemos a nuestro alcance un método práctico para mejorar nuestra higiene oral de manera eficaz y sin necesidad de ir al dentista.

irrigador dental

Tipos de irrigador dental

Pero, ¿cómo funciona un irrigador dental o bucal? Cuando nos cepillamos los dientes, incluso con un cepillo eléctrico, es inevitable que queden restos de comida entre los dientes, aun si utilizamos seda dental. Si acudimos a un especialista para realizarnos una limpieza bucal, lo primero que hará será ponernos un chorrito de agua que va dirigiendo a cada zona de nuestra boca. Éste es el mismo principio que utilizan los irrigadores bucales, con la diferencia de que los puedes usar fácilmente en casa.

Constan de un depósito de agua que podemos rellenar también con colutorio bucal y una cánula o boquilla que introduciremos en la boca, y a través de la cual saldrá el chorro que podremos dirigir a nuestros dientes, encías, lengua y boca (después del cepillado). Son aparatos eléctricos y permiten regular la presión o intensidad con la que sale el agua, para adaptarse a las necesidades concretas de cada usuario.

En cuanto pruebes uno, ¡no sabrás cómo has podido vivir sin él!

Principales beneficios de usar un irrigador dental

Es importante que sepamos que un irrigador bucal no sustituye ni el cepillado ni un cuidado adecuado de nuestros dientes y boca, pero sí que es una fantástica opción para complementarlos y mejorar nuestra higiene bucal notablemente.

Los principales beneficios del irrigador dental son:

  • Mejora de la higiene bucal. El irrigador bucal complementa tus cuidados diarios de manera sencilla y muy práctica, llegando a cada rincón de tu boca sin tener que ir al dentista.
  • Eliminación de la placa bacteriana. Ayuda a eliminar las bacterias que forman la placa en las zonas de la boca de más difícil acceso, como por ejemplo los pequeños huecos entre los dientes.
  • Prevención de caries. Al tener la boca más limpia, evitaremos la formación de caries que pueden producirse como consecuencia de los restos de comida.
  • Blanqueamiento dental. Con el uso de un irrigador dental podrás eliminar esas pequeñas manchas de la superficie dental y conseguir unos dientes más blancos.
  • Reducción del sangrado de encías. Si tienes problemas en las encías como la periodontitis o las tienes muy sensibles y suelen sangrarte con el cepillado, el masaje que te hará el chorro de agua te ayudará a reducir tanto el sangrado como la sensibilidad de tus encías.
  • Prevención de inflamaciones e infecciones. Con una higiene oral óptima evitarás inflamaciones en las encías o infecciones en el resto de la boca.
  • Limpieza óptima de ortodoncias. Gracias al chorro de agua a presión, llegarás hasta el último rincón de tus brackets o aparato dental: bandas, alambres, frenos… ¡todo bien limpio!
  • Cuidado de implantes dentales. No sólo se puede utilizar sin problema si tenemos implantes dentales, sino que además es una opción muy recomendable si queremos mantenerlos limpios y en el mejor estado posible.
  • Prevención del mal aliento y sensación de limpieza. Porque, además de una buena salud bucal, no hay mejor sensación que la de tener la boca fresca y limpia, combatiendo la halitosis y dando así una buena imagen personal.

Dado que la limpieza repercute en el color de nuestra dentadura, usando un irrigador bucal se pueden conseguir dientes más blancos ya que se eliminarán poco a poco las manchas de la superficie. No solo conseguiremos mejorar la salud, sino tener mejor imagen gracias a la ducha dental que nos ofrece el irrigador dental. Todo esto, además, conseguirá que tengamos una boca más fresca, reduciendo la halitosis o mal aliento y malestar bucal.

El irrigador bucal está especialmente indicado para personas que tienen ortodoncia o implantes para conseguir limpiar los alambres y bandas de los aparatos. Los dentistas recomiendan el uso del irrigador bucal junto con el del cepillo. También para personas con periodontitis (problemas en las encías).

Está comprobado clínicamente que el uso del irrigador dental en combinación con el cepillado manual mejora la salud de las encías hasta un 93% mas respecto a usar solo el cepillo manual.

¿Qué tener en cuenta a la hora de comprar un irrigador dental?

Lo primero y más importante que hay que tener en cuenta para elegir entre todos los modelos de irrigador dental es nuestra propia necesidad. Hay que pensar bien cuál es el uso que queremos darle a nuestro limpiador de dientes a presión. Por ejemplo, si pasamos todo el día fuera de casa o viajando, obviamente tendríamos que decantarnos por un irrigador dental portátil, como el Panasonic o el Silonit. Si lo queremos para dejarlo en casa, funcionan mejor los modelos eléctricos y con cavidades para todos los accesorios, de manera que podamos tener nuestro mini-centro de limpieza bucal montado en el baño sin necesidad de retirarlo y listo para usar en cualquier momento.

irrigadores orales

 

En caso de que vayamos a darle un uso familiar, la mejor opción sería elegir entre los irrigadores dentales que cuentan con depósitos grandes de agua, ya que hará la limpieza más cómoda al no tener que parar continuamente a recargar. Y también entre los que acoplan diferentes tipos de accesorio para que los miembros de la familia puedan tener a mano el suyo propio.

De cualquier forma, tener uno en casa es algo casi necesario para nuestra salud, por lo que sea cual sea el modelo elegido, lo más importante es que no olvidemos darle uso diario.